Catedrales
de palabras, significados, sintaxis
el cuerpo se resiste
se cae, se pulveriza
la mente es una máquina que no para ni cuando duerme
no para
¿para qué?
Somos océanos
la mayor parte de todo esta sumergida en la oscuridad.
Poesía y escritos.
Nunca supe
qué decir
el silencio se alejaba, ansiado
elixir
deletéreo abrazo de un cuerpo ignoto
el tuyo
el mio
el ilimitado
las palabras
el sonido extraño como un envoltorio
de siempre tener que ser.
Me despierto teniendo que recordarme tantas cosas
el mapa de un plan.
No me subestimen
no seré autoritaria
pero tampoco
tan loca.
Con el tiempo aprendí a defenderme.
Suviver.
Fibra o
masa o
impulso o
sensación o
palabra o
foto por Internet
acción grabada
o
palabras, palabras, palabras
que traen con
desde, hacia
escrituras que buscan una piel
un correlato, inscripción
lienzo
sin embargo
solo la red, esa que se supone nos comanda nos conecta
nos deja atrapados
sabe si valió la pena y los trabajos.
La angustia
tipificada
la clasificación de los tipos
escrutada, supervisada, taxonomizada
se asegura su propia domesticación.
Respeto algo inexistente
te respeto
me desrespeto
falta fugar
destipificar
eludir
inventar alguna cosa.
Eludir
bosquejo
desdecir.
Ofidia
y no verde ni negra
ni brillosa
se regenera por completo
varias veces, supongo
pero con surcos, marcas temporales y no
recubre, re cubre
divide y fronterea que si, que no
pero porosa de todo
o casi
no se sabe
antemano.
Lo que se me pega
el salitre
tuvequequemar.
Orgullo y portar
insatisfacción de las marcas
pero una caricia
latida
intimidad.
Me puede
te puede
poder es que te quieran, dijo Riquelme.
Hablemos de poder
digamos todo
contemos al final de todo los sueños envilecidos de los que ya ni nos acordamos
un trance.
Derviche soy
redonda
soy
girando y más.
Y vos, también.
Lo que no pude agarrar
o evitar
que se deshiciera entre los dedos
no trozar
ni deglutir, incorporar a mis tejidos.
Lo que se volvió capas por encima de mi piel, investidura
emblemas, portación
cosas, tramas, enlaces que llevo por ahí.
No debo irme
no debo quedarme
no debo verme
-me soplaron las polvaredas que se agitan alrededor de las cascadas de mi pelo-.