Una membrana casi transparente
nacidos y sin nacer los cráneos del dolor
los bracitos
los pies.
Tierra y agua
estiércol y una voz
que no se entiende.
Poesía y escritos.
Ungüento de letras
durante un tiempo se fuga
deja oír esos clamores inexorables
pero más tenues
que antes
que olas
que ilusión
que idus.
Tiempos de silencios, ahora.
Tiempos de sentir, mirar, pensar
una sapiencia leve y abismal
luces doradas y hojas de robles enrojecidas.
Un manto de palabras que apenas suspiran
me cubra y arrope
algunas noches.
Un poco de calor.
se superponen, se mezclan, se polirritmian
por un momento se configuran
flotan como peces
aerostáticos.
Puedo mirar y escuchar sin cansarme
puedo sentir, amalgamarme
brillan los bordes blancos
fulguran y se recortan en la noche que refracta
una burbuja de cuerpos
una cápsula espacial
donde es posible la felicidad.
Así, una y cada una
la milonga.
Me atribuyo éxitos falsos
ridículos
me hago la cabeza
para encarnar un poder del que carezco.
No conozco ni conoceré el alcance de mis palabras.
Mis gestos replican una danza ancestral que se hace sola
oficiarla es lo que cumplo
hago mis circunloquios
me entusiasma una tarde
y llego exhausta a la cama.
Un insomnio trastocado
uno, dos y tres
pero
esta vez
les quito relevancia.
En retirada
una noche de araña, tela y secreción
palabras hundidas
dando vueltas como en el tren fantasma
me hablo, me digo, me contesto en la deformidad
ni sé.
Me voy de viaje mental, hice mil planes
se subieron todos a mi cabecita loca.
Es
el
síntoma
diría mi analista
la catedral de fugas
todo al revés.
Perdí
la brújula que me había servido.
Lo que dije
no dije
pude
no pude
supe
encapsulada quiero mi palabra no sentida
la próxima
una
como una danza derviche
se resbala y flota por encima de la realidad
no hace pie
no se detiene
quiero parar la pelota
de los enganches que no se frenan
que anden por otro lado
se deslinden de mi yo
la soñada
la reina
la estafada
la que no para de imaginar.
Me despierto de golpe con palabras timbradas
a campanazos
todo un concierto
una cabalgata que en un momento suspende las cuatro patas en el aire.
Soy un ciempiés, una medusa , un árbol
una colonia de corales con exoesqueleto
de letras y signos
de puntuación.