jueves, 29 de enero de 2026

 Un pedazo de cielo sobre

un pedazo de mar sobre

un pedazo de arena

con

personas como arañas, simios, sobrevivientes de la hecatombe de los dinosaurios 

en su oficio

labor 

afán, tarea, metier, comercio

incesante como un zumbido

elástico,  muscular. Pulsado

pulsante 

pulsador.

Telas coloridas y banderas al viento

si somos

la relación,  su mirada desplegada como los pelos absorbentes de una planta espiral. 

Disolución.

martes, 13 de enero de 2026

La tarde

envoltura y verano

el hombre lejano que con el megáfono ofrece las verduras

o los huevos

la cortina que ondula con la brisa

la siesta hermana entrerriana

hacia dentro 

una, dos, tres, cuatro y el hueso

hacia afuera el borde se aleja entre el pájaro,  la atmósfera y el oído que abarca lo lejano, casi infinito.

Es la epifanía niña

la sapiencia feliz

un trazo de eternidad

un vaso de agua

y el tiempo vacío.


viernes, 14 de noviembre de 2025

Tuve quince años

estudié música 

es una foto la que recuerdo y no mí propia memoria

esa foto en la que sonrío con las carpetas en la mano 

en la puerta del Pasaje donde funcionaba el Conservatorio. 

Me la tomó mi novio

leo con tristeza acerca del fallecimiento de mi profesora de flauta por dos años 

de la organista

que me dijo que si a que mi hija pudiera 

estudiar piano con el método suzuki

más de quince años más tarde

¿Qué me está pasando?

Hay un juego del tiempo que empieza a huir cada vez más rápido y temo

que otra vez la locura me haga huir a mí 

huir de la locura de mi familia toda arremolinada en una persona que no duda el hostigamiento 

defensa inútil. 

Inevitable .

No sé 

hacia donde me dirijo.

Un fuego en el estómago y la contienda. 

Tengo miedo.

Dejo estas palabras acá 

son mi testigo.


jueves, 6 de noviembre de 2025

 A casi nadie le hablo

le digo

lo íntimo 

propio

no sé qué 

es.

A tientas 

a ciegas

a tontas

ando 

cuesta lidiar con

la incerteza

y cuesta 

la certeza.

Vientos de agua

colas de zorro

luces amarillas y rosas del atardecer

¡espérenme!

martes, 1 de julio de 2025

Cambia todo lo que puede cambiar

la luz, lo suave, lo que ya no se espera

los planes se hacen añicos

pienso, piensa, piensan

si habrá algo que no cambia

en

la disolución del tiempo.

Pero el tiempo no es algo

lo que es algo

son mis manos

los huesos, 

mis hijos

y las penas que cuando creés que se fueron, vuelven.

Algo es

el calor del sol buscado en el mediodía cuando afuera hace tanto frio.


domingo, 8 de junio de 2025

 El frio, bello

la belleza, helada

la elegancia perdida

los huesos, cascados

un fuego azul, verde, naranja.

Sabiduría escondida

comadreja que ya no vuelve.

Quise escribir temprano y terminé tomando una taza de té.

Quise pensar

pero mi cabeza se va para cualquier parte.

Deambulo lentamente sin hacer pie

como un caracol se da la vuelta

buscando debajo de lo hecho

la palabra

la ilación

un ancla en la herida salitrosa

para cobrar un poco de forma.

La falta de fuerza es tangible

otra taza de té, ahora

y otra y otra y otra más.

Hasta dormir.

viernes, 9 de mayo de 2025

 Cada día

o más bien cuando el sol cae sobre la pampa

y el pastizal mezcla los sembrados y cultivados con lo agreste

en esa gama infinita de tonalidades verdes, amarillas, rojizas, marrones, maices, grises

y el agua de los arroyos refleja la luz violacea, turquesa y levemente anaranjada 

y la luna, casi llena, horizontea y asciende

el alma se junta con las regulaciones del color

enjuta

asiste a su derrumbe

en el que parece ya no caber pero si cabe

una muerte más,  algo que no volverá , toda una vida y un mundo

la mente lucha por no sentir pero esa batalla se pierde porque la tensión de su negativa 

arrasa con parte de la vida misma.

El cuerpo se duele: garganta, panza, taquicardia o insomnio: todas esa maneras que nos enlutan.

No sabemos vivir, ni morir.

Lo único que se decanta es que hay que aprender 

y despedirse para poder dar un paso, dos, tres hacia los cauces que se abrirán, no ahora, en el porvenir.