domingo, 24 de noviembre de 2024

Nada por acá

ni un vástago

ni un truco

solo

la vacía

sensación

de no saber

de errar

de buscar alguna confirmación sensible, lenta

que se demore en la velocidad del mundo

que hoy

se aparece

opacamente, aún

antirromántica.

Escribo no para saber

escribo para estar unos ratos

construyendo la paciencia

que es la balsa, si se quiere

ante la ansiedad, la angustia

o como mejor se pueda decir 

de aquello.

Quiero verla

rodearla

amurallarla

para que no inunde a lo demás

la felicidad intocable que se esconde en algún lado que no estoy encontrando

en medio del calor abrasador del mes.


La desolación

la constatación

de flotar

sin deshacerse

la incerteza.


No hamacarse tanto que se salga volando por arriba

y te puedas romper la crisma contra el suelo.


Esos seres de aguas profundas que se clonan a si mismos

pólipos o llevados 

aferrados a una cosa y otra

alimentando agallas

limpiando las casas para hacer suelo

regando las plantas alrededor de los jardines subacuáticos.

martes, 22 de octubre de 2024

Una capa

dos

la vida geológica de los afectos.

Puedo entender la fatiga

incluso las ganas de irse de este mundo pero por cansancio, por saturación de intentar organizar un cuerpo que no

que se enferma, lesiona, desvanece a cada rato.

-Esa fue una de las frases más impactantes de mi analista que poco después se fue de este mundo-.

Quizás por eso

se extrae algo solo en el acto, en el hacer

en el trajín

del movimiento y la acción

sudar de la mente

porque la mente es un músculo.

El tedio, el cansancio, lo enorme de las labores que el sueño loco de las ideas, razones y cosas elucubra como una voluta interminable en ascenso

sin embargo

a veces

cuando

la luz no te lastima el ojo

el ojo no termina en el lago

el movimiento te habita

el paladar y la sed

 gustan

de una cosa rica

se disuelve algo, ahí

se evanesce y

desvanece

impregna

una capita suave

un rocío sutil

como un traje.

Ese traje, que ponés y sacás vos a las cosas y sin saber cómo ni porqué

pero ahora ves

que sos vos quien pone y saca, que eso

está en vos y cuanto mucho 

reverbera o no

o te parece que

rever

vera

no .


Hay que exprimir de algo, una extracción

un insecto que liba

una luz que rebota

un párpado que se pliega

una sombra móvil.

lunes, 23 de septiembre de 2024

 Taconeando

entre escaleras y riendo

o apresurando el paso para enmascarar el latido, el espejo

la tibia fuerza de la melancolía

que suda a palabra dicha

o

hueca, o sinsabor

o alcurnia de palabras

que ya nada tienen para dar

pero siguen, sin embargo,

dando vueltas por no se sabe donde.

domingo, 15 de septiembre de 2024

Cae un cuervo

o son dos cuerpos entrelazados

no se ve bien

están lejos.

Quizás sean dos seres vivos con plumaje oscuro

o mujeres vestidas de negro.

Caen por su peso.

Se tironean, se angustian.

La vida no es fácil, no es siempre liviana

pero siempre visito a mis amigas

tarde o temprano

a veces más tarde que temprano

tomamos mates

ella se atragantó con un rabanito y casi casi se ahoga (no podía explicar lo que le estaba pasando mientras estaba atragantada)

conversamos

podemos decir y escuchar esas palabras que estaban metidas debajo de los huesos

podemos no decirlas 

y que atraviesen la mente rápidamente como las golondrinas en vuelo primaveral.

No como un cuervo.

No graznan.

Deben ser dichas eludiéndolas

quedamente

haciendo vibrar las cuerdas mas bajas para que se  engorden, engrosen y enmascaren un poco.

Y así,

 también caminando

entre los cuervos caídos, 

los dichos que no vamos jamás a decir

porque no nos salen

porque algo se engendra a partir de las volutas de silencio

algo que no es bueno, eso seguro

aunque no hemos logrado sacárnoslo de encima

se acumulan en los sueños de las próximas noches y saldrán por acá y por allá, por todos lados.


Caen las distancias: se acercan y se alejan.


 Al otro día sale el sol y la obra de la naturaleza continúa su trabajo

incesante.

Por unos momentos nos hemos detenido y el tiempo ha cesado.

Ahora sigue.

lunes, 24 de octubre de 2022

 Una capa de salitre

como una piel

se ha perdido

se me está

yendo

rebusco

más abajo -o  por encima-

otra

alguna que contenga

elementos nutricios

para una nueva

fabricación.

No se encuentra mucho

por ahora

y caigo

un poco más en el 

vacío.

Envidio 

a gente 

a la que le atribuyo cosas 

que no posee, o no sé

imagino 

que les es más fácil

la frialdad

en los huesos

el rebuscamiento

del calor del sol.

De todos modos

advierto

que un poco puedo nadar en este mar

como si unas branquias

me hubieran

crecido.


lunes, 17 de octubre de 2022

 La casa respira como una ballena

quizás no vuelva a oírla

anticipo

en su latir, su pulmón de tic tac, calandria, viento, temblor de ventana

temo

se ausente

el vibrato del parlante incomprensible como un fax extemporáneo

o el sonido de masa que se cuela en los cables

los gritos locos de los teros

los grillos ensordecedores.

Se compone el sonido de la paz y la tormenta

se adivinan voces ausentes

no quiero irme de acá

necesito irme de acá 






miércoles, 25 de diciembre de 2019

Vi El Irlandés, de Martin Scorcesse.
Es una película excelente, por varias razones acerca de las que no voy a escribir, incluyendo sus hermosas actuaciones, dirección de arte, técnica de rejuvenecimiento digital y todo lo demás que hace al guión, la ubicación de las cámaras, duración de los planos y secuencias, en fin.
Me hizo reflexionar respecto de algo en particular, que justamente habíamos estado conversando con amigxs: el patriarcado y sus devenires en la actualidad, entre nosotrxs.
Me interesó especialmente como se ven las mujeres de estos mafiosos: de lejos, fumando, hablando de cosas que no escuchamos. Hay una de ellas que es hija de la mafia a su vez, proviene de una familia importante, y en el primer titubeo, la primer devastación psíquica que se ve en la cara y el cuerpo de su esposo le indica como proceder sin la menor vacilación. Como a un niño, mediante rigurosas indicaciones.
En otras oportunidades, se las ve a cargo de las crianzas de los hijos y la vida doméstica, tratando de que no se digan malas palabras o se tengan gestos descorteses ante el televisor, medio privilegiado junto con el diario para enterarse de los devenires de la política, las policiales, la circulación del poder de ese mundo de los varones.
Desde el punto de vista del protagonista, ellas están alejadas, por fuera, siendo protegidas de la violencia extrema y las guerras. Esta es la verdadera pasión y el modo de vivir el amor entre ellos, este mundo en el que se aman como hijos y padres, como hermanos, como responsables. Es una guerra desquiciada por la supervivencia, el poder y la defensa de lo conquistado, una guerra permanente y sin cuarteles. Es fabuloso el momento en el que el negocio se va diluyendo en las conversaciones y las verdaderas cosas que se dicen pasan por si tal tiene orejas grandes, se critica su pueblo de origen o si van o no vestidos como corresponde y a horario a las reuniones. Como niños, como adolescentes que se desafían.¡Son quienes rigen los destinos de EEUU ni más ni menos! Y es de ese modo...
Llega un momento en la película en que no queda más que eso. Y el amor entre ellos y la traición a la que han dedicado toda su vida, toda su fuerza vital y erotismo en una obediencia a leyes que no pueden ser modificadas. Un amor cerrado y restrictivo, de obligaciones.
                                         *                                    *                                        *
Por cierto en esa misma época había mujeres trabajadoras, obreras, prostitutas, sirvientas, profesionales, militantes del hippismo y demás, pero me detengo en estas mujeres, que miran.
Ellas están mirando.
Sobre todo las hijas.
Una en especial, la que desconcierta a estos hombres ("es sensible") y retira el habla a su padre porque ve y comprende lo que ocurre y sufre y otra más, de la cual nos enteramos todo lo que sabe y piensa por una conversación.
El protagonista tiene cuatro hijas mujeres. Queda solo pues no se lo puede amar demasiado por parte de ellas, no hay manera, en su adultez.
Va quedándose este mundo anacrónico y es comprensible que haya habido varones que no quieran estar en él, que quieran algo más para sí que la supervivencia, el cruel mundo del poder, sólo ese goce todo el tiempo, sólo amor entre varones.
Y estas mujeres que miraban que ya tampoco quieren estar ahí.
Era bueno que se ansiaran, se pudieran imaginar otras formas de vida, otros mundos pues en este pareciera que no hay modo de ser feliz, otro modo de sentir y hacer.
La película afronta este vacío, estas relaciones de amores de varones y sus remanentes, sus costos y deudas.
Te lo hace sentir.