domingo, 14 de julio de 2019

una zapatilla
los restos de la sábana con la que hicimos la mortaja de Tensi con dibujos de autitos desperdigados por el campo

me pregunto si los perros habrán desenterrado su esqueleto peludo, creí verlo

sólo espero que mis hijos no lo reconozcan

el relato del príncipe y el mendigo, que se intercambian a través del muro

busco restos de goce donde ya no encuentro
no se culpe a nadie
quien me manda a ponerme a dirigir

yo me mandé o quien sabe, estoy jugada

te pido una sola cosa
y me la das

lunes, 8 de julio de 2019

Cuando leí Tom Sawyer me enamoré
busqué en cada chico los rasgos que le correspondían
después
llegó Huckleberry Finn y se me complicó

había personas Tom Sawyer y otras Huckleberry Finn
o ratos
de uno y otro

-había muchos nombres para las cosas de cada quien y eso ya era algo-
a veces irrumpía de repente el Tomsawyerismo
¡había que estar a la altura!
o salir a las carreras
tras Huckleberry.

Cuando me casé lo pensé muy bien
a la mañana
a la tarde
y a la noche.




viernes, 5 de julio de 2019

La clase de danza


la luz de la estufa, el anaranjado de las colchonetas, el atardecer temprano
nos hace imaginar que estamos en Dinamarca
nos fuimos juntas a vivir y a volvernos fuertes
trotamos hasta juntar calor


pertenecemos a una vieja estirpe guerrera
y antes de retirarnos


vaya si presentaremos pelea

martes, 21 de mayo de 2019

y
emanciparse
no es
espontánea
reacción
incalculada
ni ritual.
Es rareza siendo de actuar a un justo medio
es construir un castillo de arena a las seis de la tarde
mirarte sin miedo
guardar
una plumita entre las páginas del libro.

sábado, 11 de mayo de 2019

Había un muchacho que
vivía en su torre de marfil
su piel era perlada
sus ojos, blancos

cuando llovía en su balcón
luchaba por abrir la puerta de su jaula plateada
sus dedos lánguidos tipeaban a gran velocidad

leía mucho, intentaba hablar de algo

dormía  a la mañana
planchaba su camisa
su cama, un féretro
la ventana un dislate

domingo, 5 de mayo de 2019

me ahogo
en la lista de las frustraciones
cuando querés siempre dar el gusto
y no te sale
porque le buscás la quinta pata al gato
la pelusa al huevo
la potencia del no

porque querés que papá te diga que hiciste bien la tarea
y mamá te quiera
y la maestra te reconozca, te felicite

pero también
querés
darte el gusto

saberlo saborearlo encontrártelo a la vuelta de la esquina
decir "el gusto es mío"

y no se parece al de nadie ni te ponen diez

y te sube cuando lo hacés
un mar ingobernable de erotismo y consecuencias




lunes, 8 de abril de 2019

Había una puerta
y otra tras ella
y después un balcón
y sentada en la silla una niña que miraba la calle
y me dijo:
"no tengo nada
ni borde
no termino en ningún lado".


Sus ojos esperaban de mí algún tipo de respuesta
me tomé mi tiempo
pero le dije:
"ésa es tu fuerza, niña de la tarde
porque todo lo que te atraviese pasará
y no tendrás miedo
ni de irte
ni de quedarte".

Luego de eso la niña se esfumó como la Princesa de la Luna
y nunca más la vi.

Bajé
la
escalera
con la palabra pronunciada.